El local de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos fue atacado este fin de semana, algo que provocó un incendio de magnitud considerable que destruyó todo, ya en ocasiones anteriores habían recibido amenazas.
La sede de APDH La Matanza fue atacada este fin de semana. Un fuerte incendio destruyó las casillas en las que los integrantes del organismo de derechos humanos recibían denuncias contra la violencia institucional.
Desde el organismo denunciaron en un posteo de Facebook: «Perdimos todo: las mesas y sillas de lxs pequeñxs palomerrxs que vienen los miércoles. Los libros. Cuadros que para nosotrxs tienen mucho valor simbólico y afectivo. También las herramientas de construcción.
Además, indicaron que «en varias ocasiones hicimos público cada hecho que sufrimos en nuestro espacio y éste es uno de los más graves. De repente, la tristeza nos invade. Nos quedamos sin palabras. Años y años de militancia para que los ataques lleguen a este punto. Necesitamos urgente el acompañamiento».
Desde el organismo indicaron asimismo que «en las casillas incendiadas recibimos cada lunes cientos de personas cuyos derechos les fueron vulnerados, asesoramos y acompañamos desde nuestra militancia que busca no ser diferente con las injusticias cometidas a cualquier ser humano».
Anteriormente, ya habían sufrido hostigamientos en el lugar. En ese marco señalan que «no alcanzaron las denuncias ni los avisos, el fuego llegó. Desde estas cenizas pensaremos cuál es el paso a seguir. Son muchos los mensajes de apoyo, y contaremos con ustedes para resurgir, seguramente con más fuerzas, desde estas cenizas que no implican ningún fin, sino otro comienzo»
La dirección nacional de la APDH realizó en junio una denuncia contra la ministra Patricia Bullrich y parte de su gabinete, que el viernes tuvo dictamen favorable por parte del fiscal federal Franco Picardi, para investigar el armado de un posible plan para reprimir y perseguir a la comunidad mapuche
Entre lo destruido había cuadros, mobiliario y libros, pero se salvó una carpeta con las denuncias que recibieron este año, algunas muy sensibles sobre asuntos de violencia de género y violencia institucional, porque estaban en otro sitio. Se quemaron fotografías de valor afectivo de personas queridas para quienes militan allí familiares de víctimas.