Miles de bonaerenses bajo el agua. Otra vez la desolación y el dolor inundan las barriadas humildes de uno de los territorios más castigados por la desidia de los gobernantes. Falta de obras, ausencia total de planificación urbanística y ayuda retaceada a los municipios que no responden a la línea política oficialista, forman parte del combo que –una vez más– abre la puerta a la tragedia. Vidal, en su peor momento y sólo aplaudida por el establishment económico, se prepara para una derrota histórica, mientras intenta deslindar responsabilidades en los intendentes. Pasen y lean.
Uno de los padres del Nuevo cine latinoamericano, surgido a comienzos de la década del sesenta, es el santafesino Fernando Birri. Autor de numerosos filmes de registro testimonial y formato documental (como el histórico Tire dié), Birri logró el máximo reconocimiento de su trayectoria cuando presentó el film Los inundados en el que relata las peripecias de una familia humilde –los Gaitán– que vive a orillas del río Salado, y que se ve forzada a mudarse a un vagón abandonado del ferrocarril hasta que bajen las aguas, tras una nueva crecida.
Además de la impecable faena artística, la película es un alegato político que muestra no solamente la negligencia del gobierno de turno que se demora en construir un dique para contener la corriente, sino también cómo la tragedia es capitalizada por los partidos políticos locales que prometen mejoras en la calidad de vida de ese puñado de desposeídos, semanas antes de las elecciones. Los inundados surge del interés de Birri por mostrar lo que nunca se había mostrado en el cine nacional hasta ese momento: vidas reales, llenas de problemas más colectivos que individuales. “En tiempos donde se hace imperioso dar testimonio de lo que nos pasa, el arte debe ser aprovechado para mostrar el intersticio donde la ficción se fusiona con la realidad”, decía el artista al ser consultado sobre su obra en una entrevista concedida poco antes de su fallecimiento en 2017.
En agosto de 2015, la vicejefa de gobierno porteño y candidata a gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal, recorría el partido de Pilar en plena campaña junto al también por entonces postulante a intendente del PRO Nicolás Ducoté, luego de una nueva tormenta que dejaba parte del distrito bajo las aguas. La fotografía que ilustra este artículo inmortalizó aquel momento, que bien podría haber sido una escena de la multi premiada película de Birri. El archivo nos permite recordar también lo que Vidal decía cuando aspiraba a ocupar el sillón que en pocos días más deberá abandonar tras una gobernación con saldo decididamente negativo: “Estamos haciendo todo lo que podemos y vamos a dar lo mejor de nosotros para que no se sientan tan solos, pero las obras para evitar las inundaciones las tiene que hacer el gobierno de la Provincia; no las puede hacer un intendente. Hoy nosotros no gobernamos ni la Provincia, ni la Nación, de manera que lo que podemos hacer es ir, estar cerca de la gente y ayudar desde la Ciudad con nuestra asistencia a los afectados”.
Pocas semanas después de aquel tour guionado por el barrio Carabassa, Vidal ganaba la elección y se colocaba en el sitial desde donde –según sus propias palabras– iba a poder resolver el problema de las inundaciones a los bonaerenses. Lamentablemente para los habitantes de La Matanza, Esteban Echeverría, Pilar, Lanús, Lomas de Zamora y Quilmes, no lo hizo. Y es por eso que la intendenta del municipio más grande de la provincia y candidata a vicegobernadora por el Frente de Todos, le apuntó directamente al denunciar que las obras que podrían haber amortiguado el efecto de las lluvias fueron paradas por la administración macrista y que se retacearon los recursos suficientes para enfrentar la emergencia y sostuvo que la Provincia detuvo obras que podrían haber menguado el efecto de las lluvias.
En declaraciones a #PuenteAereo, el subsecretario de Medios matancero Juan José Maderna declaró: “Acá llegaron 85 colchones, 600 frazadas y cuatro botes, más 1.600 litros de agua, lo que representa menos de un diez por ciento de la colaboración que se suministró a los pobladores; el 90 por ciento restante lo está llevando adelante el municipio”. Además, Maderna puso énfasis en el trasfondo del problema: “las consecuencias de estas lluvias, obviamente, se acrecientan por problemas de obras hidráulicas que fueron detenidas, tanto del Gobierno Nacional como del de la provincia de Buenos Aires”.
En sintonía con este planteo, el vicejefe de gabinete de la comuna Mariano Ríos Ordóñez sostuvo que “es muy difícil que estos episodios no ocurran si una obra se abandona a mitad de camino”, y aseguró que “desde el inicio de nuestra gestión se intensificaron los pedidos de obras ante la gobernación”. La única respuesta fue una chicana barata del candidato de Cambiemos. Alejandro Finocchiaro, quien salió a cuestionar a Magario por el manejo de los fondos municipales. “El Municipio tiene un plazo fijo de 10.000 millones de pesos dando intereses en el banco. Hoy se ve la diferencia entre los intendentes que se han preocupado por planificar e invertir en obra pública y los que no”, aseguró sin recordar aquellas palabras de la hoy gobernadora en tiempos de campaña 2015, cuando aseguraba que la responsabilidad era de Daniel Scioli.
Todos los especialistas consultados por #PuenteAereo coincidieron en afirmar que faltan obras para atenuar el impacto de las lluvias cada vez más intensas. Un experimentado ingeniero hidráulico que ocupó cargos en la cartera de obras públicas puso énfasis en señalar el descontrol imperante en lo que hace a planificación urbana. “No puede permitirse que se instalen asentamientos urbanos en zonas que son inundables por tratarse de los reservorios naturales previstos para cuando desbordan las cuencas hídricas y esto claramente tiene una responsabilidad política”, aseguró el experto. Desde las dependencias oficiales de Nación admiten que en La Matanza hay “faltante de obras para controlar las cuencas que atraviesan el partido”, aunque responsabilizan a Magario por “no haber presentado las solicitudes de obras a la provincia”. Queda claro que la afirmación es falaz. Este cronista accedió al listado de notas cursadas desde la intendencia a los distintos niveles de funcionarios responsables de las áreas correspondientes, entre junio de 2016 y febrero de este año, ninguno de los cuales fue respondido adecuadamente.

Artículo Por *Mauro Federico*
