La reciente eliminación del adicional por presentismo en la administración pública generó críticas de las principales organizaciones gremiales, que advierten sobre una caída efectiva de la remuneración y amenazan con acciones si no se revierte la decisión. El Gobierno sostiene que busca simplificar sueldos y optimizar recursos, pero la medida agrava tensiones en el mundo laboral.

La supresión del componente conocido como presentismo en los recibos de sueldo de empleados estatales comenzó a sentirse con el pago de haberes correspondiente a febrero de 2026. La medida, adoptada por el Gobierno nacional y formalizada mediante normativa oficial, elimina un extra que en muchas dependencias del Estado podía arribar a los 150.000 pesos por mes para quienes registraban asistencia perfecta.

Desde la gestión estatal se argumenta que la modificación forma parte de una estrategia de “ordenamiento y racionalización del gasto público”, con la finalidad de simplificar el sistema de liquidación de salarios y eliminar ítems considerados prescindibles o redundantes.

Pero la reacción en el sector trabajador fue inmediata. Organizaciones gremiales manifestaron que el presentismo no debe considerarse “un premio” sino un componente estructural del salario que tiene impacto real en el poder adquisitivo. Representantes sindicales señalaron que la quita de este plus implica una reducción directa de los ingresos de cada mes y anunciaron medidas de reclamo si no se abre un espacio de negociación con el Poder Ejecutivo.

La eliminación del adicional alcanza a agentes del SINEP, incluidos funcionarios y personal de organismos descentralizados, y se produce en un contexto donde otros beneficios y contrataciones dentro del sector público también están bajo revisión como parte de una agenda de ajuste.

Gremios advirtieron que la medida puede agravar la precariedad salarial de trabajadores que vienen lidiando con índices inflacionarios elevados y ajustes que no se compensan con aumentos paritarios acordados. La tensión entre el sector sindical y el Gobierno se mantiene en ascenso, con posibles protestas y advertencias de acciones conjuntas si no se revisanlas condiciones actuales.