En el ciclo “Metaverso”, transmitido por streaming del Nacional de La Matanza, el dirigente peronista cuestionó la estrategia del peronismo frente al Gobierno y coincidió con Romina Del Plá en que la reforma implica una regresión histórica de derechos. La entrevista también abordó la baja de edad de imputabilidad, la crisis educativa y el conflicto en FATE.

En un extenso intercambio transmitido por el programa “Metaverso”, espacio dedicado al análisis de la realidad política nacional, provincial y municipal, el exdiputado nacional Miguel Saredi lanzó una dura advertencia hacia el interior del peronismo y planteó que la oposición “no puede seguir cediendo terreno” ante el avance de las reformas impulsadas por el gobierno de Javier Milei.

La emisión contó también con la participación de la diputada nacional y dirigente sindical Romina Del Plá, quien calificó la reforma laboral como “un ataque integral y regresivo” contra los derechos de los trabajadores.

Saredi: “Seguir cediendo es cada vez más grave”

Saredi coincidió con buena parte del diagnóstico crítico expuesto por Del Plá, pero centró su intervención en el rol de la oposición, especialmente del peronismo. Según planteó, la estrategia de negociación permanente con el Ejecutivo —motivada muchas veces por la necesidad de recursos para provincias, municipios o estructuras sindicales— termina debilitando la resistencia política.

El dirigente sostuvo que el actual contexto no admite concesiones parciales: “No es un gobierno con el que se pueda acordar en términos tradicionales. Lo que está en juego son principios básicos de soberanía, calidad de vida y dignidad”. En ese sentido, remarcó que la oposición debería acompañar con mayor firmeza los conflictos sociales y laborales que se multiplican en distintos puntos del país.

Saredi fue más allá al señalar que el peronismo necesita “superar la etapa kirchnerista” si pretende reconstruirse como alternativa real. Consideró que la confusión ideológica y la falta de autocrítica han generado desconfianza social. “Cuando nos preguntamos por qué parte de la sociedad sigue apoyando al Gobierno pese al deterioro económico, la respuesta muchas veces es que no quieren volver a lo anterior”, afirmó, subrayando la necesidad de una revisión profunda hacia adentro del espacio.

Reforma laboral: un “antes y un después”

Por su parte, Del Plá describió la reforma laboral debatida en el Congreso como una transformación estructural que impacta sobre jornada, indemnizaciones y actividad sindical. Según explicó, la extensión de la jornada máxima, la implementación de bancos de horas y la modificación en el cálculo indemnizatorio implican un abaratamiento del despido y un debilitamiento de los convenios colectivos.

También cuestionó el traslado de competencias del fuero laboral a la órbita porteña y la eventual reconversión de reclamos laborales en instancias contencioso-administrativas, lo que —a su entender— dificultaría el acceso efectivo a la Justicia para los trabajadores.

La diputada del Partido Obrero advirtió además que la reforma no generará empleo genuino, sino que profundizará la precarización en un mercado laboral que ya presenta altos niveles de informalidad. Datos recientes muestran que más del 40% de los trabajadores se desempeña en condiciones no registradas, fenómeno que se consolidó durante las últimas décadas y que ahora es utilizado como argumento para flexibilizar aún más las normas laborales.

El conflicto en FATE y la respuesta sindical

Uno de los ejes centrales de la entrevista fue la situación en la empresa FATE, donde trabajadores mantienen medidas de fuerza frente a despidos y conflictos salariales. Del Plá destacó el rol del sindicalismo combativo y señaló que el caso se transformó en símbolo de resistencia frente a cierres y ajustes industriales.

Saredi, en tanto, consideró que la oposición política debería acompañar activamente estos procesos. “Es un grave error no estar presentes en estos conflictos”, afirmó, y llamó a construir una red de contención entre legisladores, abogados, dirigentes gremiales y organizaciones sociales ante un escenario que, según anticipó, podría derivar en mayores niveles de conflictividad.

Baja de imputabilidad y crisis social

La entrevista también abordó el proyecto de reducción de la edad de imputabilidad. Del Plá cuestionó la iniciativa al señalar que no existen estudios concluyentes que demuestren que bajar la edad penal reduzca el delito juvenil, cuya incidencia en delitos graves es estadísticamente baja.

Saredi aportó que la problemática de fondo está vinculada al desmantelamiento de políticas públicas de niñez y adolescencia, la falta de comunidades terapéuticas para jóvenes con consumos problemáticos y la transferencia de responsabilidades a municipios sin recursos suficientes.

Ambos coincidieron en que el deterioro económico —marcado por endeudamiento creciente, caída del poder adquisitivo y aumento de tarifas— genera un caldo de cultivo de tensión social que no se resolverá con respuestas punitivas.

Educación y movilización

En el tramo final, Del Plá llamó a la organización y a la intervención directa en defensa de la escuela pública frente a lo que definió como una “amenaza de reforma estructural del sistema educativo”. Recordó la convocatoria a paros docentes y asambleas abiertas para debatir la situación salarial y presupuestaria.

Saredi, por su parte, cerró con un mensaje de autocrítica hacia el peronismo y de advertencia sobre el clima social. Señaló que la violencia institucional y la represión podrían intensificarse en los próximos meses y que la oposición debe actuar con mayor cohesión.

La entrevista dejó al descubierto coincidencias tácticas entre dos dirigentes de tradiciones políticas distintas frente al avance de las reformas oficiales, pero también marcó diferencias estratégicas sobre el futuro del peronismo y la construcción de alternativas.

En un contexto de reformas estructurales, conflictos laborales y debates sensibles como la edad de imputabilidad, la discusión abierta en “Metaverso” reflejó un escenario político en plena reconfiguración, donde —según resumió Saredi— “ceder permanentemente no es una opción si se pretende defender derechos y soberanía”.