En diálogo con el programa “Pedro Artaza y sus Noticias – Estirpe Nacional”, el secretario de Planificación Operativa de La Matanza analizó la situación que atraviesan las fuerzas policiales y armadas, se refirió al conflicto en Santa Fe y señaló que la pérdida del poder adquisitivo, los problemas de salud y el contexto económico general están generando un escenario “dramático” para trabajadores del sector público.

El secretario de Planificación Operativa del municipio de La Matanza, Miguel Saredi, sostuvo que el conflicto que atraviesa la policía de Santa Fe no es un hecho aislado, sino la expresión de un malestar que, según afirmó, se viene profundizando desde hace meses en distintas fuerzas de seguridad y también en las Fuerzas Armadas. Así lo expresó durante una entrevista con el periodista Pedro Artaza en el programa “Pedro Artaza y sus Noticias – Estirpe Nacional”, emitido el 10 de febrero de 2026.

Durante la conversación, Saredi planteó que la situación actual responde a una combinación de factores económicos y sociales que impactan directamente en los trabajadores estatales. En ese sentido, mencionó los bajos salarios, el deterioro de las prestaciones médicas y el aumento del costo de vida como elementos centrales del conflicto.

“El malestar no es nuevo. Lo vemos en la Policía Federal, en las policías provinciales y también en las Fuerzas Armadas”, explicó, al recordar episodios recientes que reflejan el nivel de tensión dentro del sector. Según indicó, los ingresos de los empleados públicos se han visto fuertemente afectados en los últimos años, lo que repercute en la calidad de vida de las familias vinculadas a las fuerzas de seguridad.

Saredi vinculó además la situación de Santa Fe con el contexto económico general que atraviesan las provincias y los municipios. A su entender, las restricciones presupuestarias y la caída de la recaudación generan un escenario de fuerte presión sobre los gobiernos locales, que deben afrontar demandas salariales y sociales crecientes en medio de recursos limitados. En ese marco, sostuvo que el ajuste económico impacta especialmente en los trabajadores estatales, entre ellos los efectivos policiales.

El funcionario también se refirió a la realidad bonaerense y señaló que los efectivos que prestan servicio en La Matanza enfrentan dificultades similares. “Hay problemas reales en las familias para llegar a fin de mes”, remarcó, al tiempo que advirtió que la pérdida del poder adquisitivo profundiza tensiones internas dentro de las instituciones.

Uno de los momentos más sensibles de la entrevista surgió al abordar las consecuencias emocionales y sociales del contexto actual. Saredi mencionó la preocupación existente por la salud mental dentro de las fuerzas, señalando que los casos de suicidios en policías y militares constituyen un dato alarmante que debe ser atendido. Para el funcionario, esta problemática está estrechamente ligada a las dificultades económicas y familiares que atraviesan los efectivos.

En otro tramo del diálogo, se abordó la situación del Hospital Churruca, históricamente vinculado a la atención del personal policial y de seguridad. Saredi afirmó que existen numerosos reclamos por el deterioro en las prestaciones médicas y sostuvo que muchos trabajadores y jubilados del sector manifiestan dificultades para acceder a la atención que necesitan. Según explicó, a partir de publicaciones sobre la problemática recibió mensajes de familiares de policías de distintos puntos del país, lo que —según señaló— evidencia la extensión del conflicto.

El secretario de Planificación Operativa también hizo referencia al clima social que rodea a las fuerzas de seguridad, reconociendo que existe enojo en parte de la sociedad por episodios de represión o malos procedimientos, pero insistió en la necesidad de evitar divisiones entre trabajadores. En ese sentido, llamó a la unidad entre distintos sectores sociales y políticos frente a lo que definió como un contexto complejo para el conjunto de la población.

Finalmente, Saredi destacó la importancia de la participación ciudadana y la movilización política, señalando como preocupante el bajo nivel de participación electoral registrado en los últimos comicios. “Si la gente quiere defender su calidad de vida, su familia y su salud mental, es necesario involucrarse”, concluyó.

La entrevista dejó expuesta una mirada crítica sobre la coyuntura económica y sus efectos en las instituciones de seguridad, al tiempo que puso en agenda el debate sobre las condiciones laborales, salariales y sanitarias que atraviesan policías y trabajadores estatales en distintos puntos del país.