A pesar de su intención de acelerar los procesos para tener licitados 9.000 kilómetros de rutas nacionales antes de mitad de año, Luis «Toto» Caputo volvió a estirar el proceso para tramos de la Etapa II de la Red Federal de Concesiones Viales. Eso, con el fin de ajustar el pliego a la demanda de las empresas interesadas.
En una reciente circular modificatoria, pateó para el 27 de febrero el tope para la presentación de ofertas y apertura de sobres por tramos de las rutas nacionales 3, 205 y 226 y de las autopistas Riccheri y Ezeiza-Cañuelas, que comprenden 1.872 kilómetros, menos de la mitad de los 4.428 kilómetros previstos para la Etapa II.
Un dato relevante es que, para concesionar por 20 años este paquete de rutas, el Gobierno exige apenas 84,3 kilómetros de obras nuevas: 28,75 kilómetros para el caso de las autopistas y 55,98 kilómetros de ruta segura en la Ruta 226, entre el empalme de la Ruta 55 y la 22.
Por ahora, el Gobierno solo concesionó la primera etapa, la más corta, 741 kilómetros de las rutas 12 y 14, con epicentro en Entre Ríos. Para generar atractivo en las empresas constructoras, Caputo fue limando condiciones y sumó los créditos del BICE, el banco bajo la órbita de ministerio.
Ahora, modificó el pliego para que la docena de empresas interesadas ajusten una oferta. Entre los cambios aparecen la posibilidad de presentar ofertas conjuntas y «la realización de nuevas explotaciones complementarias que permitan obtener ingresos adicionales».
Entre las empresas que mostraron interés, figuran Chediack, Roggio, Supercemento, Panedile, Rovella Carranza, Helport y Green, entre otras.
El pliego modificado por el ministerio de Caputo contempla la duplicación de la cantidad de estaciones de peaje actualmente vigentes en estos tramos, pasando de 10 a 20 cabinas.
Las tarifas «topes» para cada cabina de peaje estipulan aumentos que van de 54% al 215% respecto de las tarifas vigentes de la estatal Corredores Viales.
Caputo amenaza con una purga en Transporte si no se concesionan todas las rutas antes de julio
Esta avanzada del sistema de peaje viene siendo denunciada por organismos defensores de los usuarios viales, que alertan por posibles incrementos exhorbitantes, algunos del orden del 500%.
En concreto, el pliego modificado plantea de mínima una estación nueva en la Ricchieri a la altura del Riachuelo y otra en la autopista Ezeiza-Cañuelas (Km.43).
También, cinco nuevas estaciones sobre la Ruta 3 (Gorchs, Azul, Chillar, Tres Arroyos, Dorrego), dos en la Ruta 205 (Saladillo y Unzué) y otra sobre la Ruta 226 a la altura de Vallimanca.
Como contó LPO, en medio de las crecientes denuncias por el abandono de las rutas nacionales por parte de Javier Milei, Caputo amenazó con una purga en la secretaría de Transporte y Vialidad Nacional si antes de julio no hay avances concretos en este tema.