El ajuste del gobierno de Milei y el alineamiento con Estados Unidos conspiraron contra la modernización del ejército y paralizaron el proceso de acceso del Tanque Argentino Mediano (TAM) que la gestión libertaria abandonó para comprar los usados Stryker de Estados Unidos.
El sitio Realpolitik adelantó que en mayo de 2025 las restricciones impuestas por el Banco Central impidió al Ejército adquirir insumos en el extranjero para el funcionamiento de los TAM. Este medio remarcó que la empresa israelí Elbit Systems se hizo con el concurso para la modernización de una parte de la flota de tanques TAM. Pero el cierre de la fábrica TAMSE y el desmantelamiento del entramado industrial generaron serios problemas de operatividad.
Puntualmente, perjudicó a los eslabones de las orugas, cuya importación directa tiene un costo de unos 700 dólares y comprarlo en el país rondaría los 2.000 dólares por pieza, dadas las modalidades de contratación, fluctuaciones de la moneda y los plazos extendidos de pago. Lo cierto es que toda la flota de TAM quedó afectada y, en su mayoría fuera de servicio.
Pero a la falta de inversión y el abandono de este proceso se le suma la decisión de comprar los tanques usados de Estados Unidos Stryker por una cuestión ideológica. LPO reveló en exclusivo en julio que el entonces ministro de Defensa, Luis Petri, firmó una carta de intención para comprar los vehículos a rueda Stryker, en un anuncio que hizo durante el encuentro con el secretario de Defensa, Pete Hegseth, en el Pentágono.
Los tanques que Petri le compró a EEUU salen USD 32 millones más caros que los de Brasil
Los Stryker forman parte del catálogo militar estadounidense que fueron utilizados en Afganistán e Irak y están diseñados para el transporte ágil de tropas y equipamiento. Según versiones oficiales, la elección del modelo responde a una planificación que prioriza la movilidad, la protección y la capacidad de respuesta ante diversas situaciones operativas.
Sin embargo, fuentes del Ejército aseguran que había opciones mejores que estaban siendo barajadas. Una de ella era el Guaraní de Brasil que son vehículos muy similares a los que se usan en Argentina con el aditamento que los componentes mecánicos son argentinos como el motor y transmisión es argentino, de IVECO.
En efecto, la combinación de desfinanciamiento por el ajuste con el alineamiento con Estados Unidos en detrimento de los intereses nacionales atentaron contra las capacidades técnicas del Ejército y dejaron al país sin cadena regional de provisión y logística.
Un militar que estuvo cerca del proceso de modernización de los TAN explicó a LPO que «el TAN fue un desarrollo argentino con tecnología en su momento que había aportado Israel. Entonces, bueno, se hizo un contrato para la modernización. En la gestión de Oscar Aguad se hizo un viaje a Brasil pero no tenía ninguna autorización de Macri para pagar nada y los israelíes se enojaron».
Esta fuente detalla que «luego, en la época de Agustín Rossi comenzó actualizar cinco a nivel local de los cuales terminaron dos cuando fue el desfile del 9 de julio, que es el tanque al que se subió Milei con Villarruel. Ese diseño de actualización se hizo durante la gestión de César Milani como jefe del Ejército con la gente de ULON, que es donde se fabricó el TAM»
Por eso, agregó, «los TAM es tanque argentino mediano, porque es un desarrollo nacional, como lo es la industria automotriz. Es decir, un desarrollo nacional con todo comprado afuera, como lo es, por ejemplo, el Pampa, que el desarrollo es nacional, pero todos los componentes son extranjeros. Hay un 10% de industria nacional. Con los Stryker no hay nada».
En ese contexto, mientras se paralizaba la modernización de los TAM se avanzó con esta otra compra que además le salio más que caro que si se hubiera comprado a los brasileños, que tenían más consenso, todas las motorizaciones de Iveco con mantenimiento mucho más barato y podes priorizar a la industria nacional.
Milei y Villarruel arriba de un TAM.
De esta manera, de los 27 vehículos de Estados Unidos llegarían 5 en julio y el resto en diciembre y tiene un valor total de 100 millones de dólares, un precio más bajo que el del mercado porque se trata de una compra de gobierno a gobierno.
Pero el Ejército no los había recomendado porque la ventaja del Guaraní por sobre Striker es que no se impone límite de cantidad, son nuevos, se transfiere tecnología de fabricación de partes y es interoperable con Brasil.
Por el contrario, los de EEUU limitan la cantidad, se entrega un lote de usados que Chile descartó, no son anfibios, cuenta con un menor ciclo de vida útil y mayor costo de mantenimiento. Al no ser anfibios, no van a poder varear los ríos.
EEUU le vende a Polonia por 1 dólar los tanques que Petri compró a 100 millones de dólares
La propuesta de Brasil por los Guaraní era de 161 vehículos (156 + 5 de entrenamiento) por 400 millones de dólares, quedando cada unidad en valor de casi 2,5 millones de dólares cada uno contra los 3,7 de los Striker. Es decir, si se hubiesen comprado la misma cantidad a Brasil, hubiera gastado 67 millones, 32 millones menos que lo que gastó ahora.
En efecto, la decisión responde una alineamiento geopolítico de Argentina con Estados Unidos en materia de Defensa que sigue la línea de la compra de los F-16 y el proceso de adhesión a la OTAN.
Tanques Stryker.