El gobernador bonaerense encabezó actividades en Salto y San Pedro, inauguró obras, entregó equipamiento sanitario y mantuvo encuentros con sectores productivos afectados por la recesión.
Axel Kicillof desarrolló este miércoles una intensa agenda de trabajo en el interior bonaerense, donde combinó la inauguración de obras públicas con reuniones junto a representantes del comercio, la industria y el turismo. En ese contexto, advirtió sobre el impacto negativo de las medidas económicas nacionales en la vida cotidiana y la producción.
Durante los encuentros, el mandatario provincial afirmó que existe un consenso entre empresarios y trabajadores sobre la gravedad del escenario actual, caracterizado por la caída del consumo y el deterioro del ingreso real. A su entender, la crisis económica tiene causas definidas y responde a decisiones adoptadas por el Gobierno nacional.
Kicillof sostuvo que la provincia, al igual que el resto del país, atraviesa una situación crítica que golpea tanto a los sectores productivos como a las economías regionales. Señaló, además, que el retroceso observado supera incluso a otros períodos de ajuste vividos en décadas anteriores.
La jornada comenzó en la ciudad de Salto, donde el gobernador inauguró una nueva Planta de Residuos Sólidos Urbanos junto al intendente Camilo Alessandro. Posteriormente, encabezó la habilitación de las obras de recomposición de la ruta provincial N° 31, en el tramo que une Salto con Rojas.
En San Pedro, Kicillof hizo entrega de una ambulancia de alta complejidad destinada a fortalecer el sistema de emergencias sanitarias. Más tarde, recorrió el avance de la construcción de 55 viviendas en el barrio Güemes y dialogó con referentes locales del comercio, el turismo y la producción.
El gobernador estuvo acompañado por el ministro de Producción de la provincia, Augusto Costa, y por el presidente del Banco Provincia, Juan Cuattromo, quienes también participaron de las actividades y encuentros institucionales.