La senadora liberal cargó con dureza contra el sector docente al defender la reforma de la Caja Fiscal y aseguró que su tarea no puede compararse con trabajos realmente pesados. Sus declaraciones generaron fuerte polémica.
La situación crítica de la Caja Fiscal volvió a quedar en el centro del debate político luego de las explosivas declaraciones de la senadora Celeste Amarilla, quien cuestionó abiertamente a los docentes que rechazan los cambios en el régimen jubilatorio. Durante una rueda de prensa, la legisladora sostuvo que el sistema previsional de docentes, militares y policías atraviesa un desbalance severo que, según su visión, no puede seguir siendo sostenido por el conjunto de los contribuyentes.
Amarilla defendió la necesidad de avanzar con una reforma estructural y apuntó directamente contra los maestros que aseguran que el trabajo en el aula no puede equipararse al de una oficina. Para la senadora, ese argumento carece de sustento y no justifica una jubilación anticipada. Incluso fue más allá y afirmó que, si consideraban tan exigente su labor, podrían haber optado por otra profesión.
En ese sentido, comparó la tarea docente con la de trabajadores manuales que, según remarcó, realizan labores mucho más duras y, en muchos casos, ni siquiera logran jubilarse. A su criterio, el sistema fue históricamente generoso con el sector educativo, al que —según dijo— se le concedieron aumentos salariales y beneficios de manera reiterada.
La senadora también subrayó que cada ciudadano debe hacerse cargo de las decisiones que toma a lo largo de su vida laboral y que no es justo que toda la sociedad asuma las consecuencias de los privilegios de un sector específico. En medio de la controversia, minimizó las advertencias de huelga anunciadas por los gremios docentes y aseguró que no teme a las protestas.
Finalmente, Amarilla reafirmó que acompañará el proyecto de ley para reformar la Caja Fiscal, aun frente al rechazo del sector educativo, y lanzó una frase que encendió aún más la polémica al señalar que conoce el trasfondo político de quienes impulsan las medidas de fuerza.