Los libertarios buscan subirse a las redadas anti inmigrantes para copiar a Donald Trump pero justo cuando el presidente de Estados Unidos tuvo que descabezar a la policía migratoria tras la rebelión en Minneapolis que dio vuelta el mundo.
El ICE, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Trump, ya mató a tres personas en la ciudad del estado de Minnesota en lo que va de enero.
El impacto que generaron esos episodios en la imagen mundial de Trump lo llevaron a a remover al comandante de la Patrulla Fronteriza en Minneapolis, Gregory Bovino.
A contramano del retroceso de Trump, el gobierno de Javier Milei buscó subirse a la ola anti-inmigratoria. La ministra de Seguridad, Alejandra Montoeliva, se filmó para anunciar que casi 5.000 extranjeros fueron expulsados del país o rechazados en los últimos dos meses.
Iñaki Gutiérrez, el influencer más cercano a Milei, se grabó desde un escondite para pedir la expulsión de «ilegales», un término usado en Estados Unidos y en los doblajes mexicanos de las películas de narcotraficantes.
La búsqueda de los libertarios por subirse a cada cosa que hace Trump se choca de frente con las estadísticas locales.
La realidad Argentina no puede ni siquiera compararse con la norteamericana en materia de inmigración. Argentina registra el menor número de inmigrantes en 100 años.
Según el Censo Nacional de Población 2022 del INDEC, en Argentina residen 1.933.463 personas nacidas en otros países, lo que representa alrededor del 4,2% de la población total. Se trata del piso histórico de inmigrantes en un siglo. El año 1929 fue el techo histórico de inmigración, cuando uno de cada tres habitantes de la Argentina era extranjero.