Vecinos incendiaron un supermercado y se enfrentaron con la Policía luego de que un comerciante fuera acusado de manosear a una menor de 11 años. El hecho quedó registrado en las cámaras de seguridad del local y generó una fuerte reacción comunitaria.
El episodio
Un grave hecho de abuso sexual contra una niña de 11 años desató tensión y violencia en la localidad bonaerense de Villa Luzuriaga. El martes pasado, la menor ingresó a un supermercado para comprar una gaseosa y, al dirigirse a la caja, fue acosada por el encargado del comercio, un hombre de nacionalidad china de 50 años. Según las imágenes de las cámaras de seguridad, el acusado se colocó detrás de la víctima y comenzó a tocarla en el cuello y el pecho.
La niña logró apartarse y, al regresar a su casa, relató lo sucedido a su madre, quien inmediatamente realizó la denuncia en la comisaría correspondiente. La familia obtuvo las grabaciones de las cámaras del local y las presentó ante la Justicia como prueba.
Reacción vecinal y disturbios
La falta de una respuesta rápida por parte de la Policía generó indignación entre familiares y vecinos, quienes convocaron a una protesta frente al supermercado. La manifestación derivó en hechos violentos: el comercio fue apedreado e incendiado, y se produjeron enfrentamientos con efectivos de la Comisaría 7ma de Los Pinos, ubicada a pocos metros del lugar. Los agentes respondieron con balas de goma para dispersar a la multitud.
En medio del caos, un grupo de mujeres —entre ellas la madre y la tía de la niña— ingresó al local, redujo al comerciante y lo sacó a la calle, donde fue agredido físicamente. El acusado terminó internado tras los golpes recibidos.
Testimonios de la familia
“Nosotras entramos y lo agarramos por cuenta propia porque la Policía no quería hacer nada. El hombre reconoció que tocó a la nena”, declaró una de las tías de la víctima, quien además informó que la niña fue sometida a Cámara Gesell para dar su testimonio.
Otra integrante de la familia expresó su indignación por la postura policial, al señalar que en la comisaría se habría considerado que lo ocurrido “fue como un juego”, pese a que las imágenes muestran claramente el abuso. “¿Cómo puede ser que se vea en el video cómo la manosea y lo tomen como un juego?”, cuestionó con enojo.
Consecuencias judiciales
Durante los disturbios, dos familiares de la niña —un tío y un primo— fueron detenidos por resistencia a la autoridad. La familia reclama su liberación inmediata y sostiene que no participaron en los incidentes iniciales. “Ellos no tienen nada que ver, llegaron después”, aseguraron.
El caso continúa bajo investigación judicial, mientras la comunidad exige justicia y cuestiona el accionar policial frente a un hecho que conmocionó a todo el barrio.