Javier Milei y su par paraguayo Santiago Peña esperan que Donald Trump les perdone la cuota de 1000 millones de dólares para formar parte de la nueva «Junta de la Paz» que inventó el presidente de Estados Unidos para reconstruir la franja de Gaza.
El «Board for Peace» fue creado por Trump como un espacio para promover soluciones pacíficas en zonas de conflicto, una competencia que tiene la ONU, cada vez más críticada por el republicano.
La semana pasada Trump puso en funcionamiento la junta que había anunciado en septiembre y la novedad fue la exigencia del pago de un canon para aquellos países que quieran sumarse para la reconstrucción de Gaza.
El canciller paraguayo Rubén Ramírez Lezcano leyó la letra chica de la carta de lanzamiento de la Junta de Trump y dijo que, si bien el documento menciona una contribución de USD 1.000 millones, la cifra no es un requisito exigible para la membresía general.
El artículo 2.2 inciso c de la carta establece que el período rotativo de tres años para los países miembro no aplicaría para aquellos que aporten más de USD 1.000 millones durante los primeros doce meses, una cláusula que sugiere la posibilidad de una membresía permanente ligada a una contribución extraordinaria.
Los paraguayos interpretaron que esta disposición está vinculada a un tipo de participación especial y no a la suscripción básica. Por eso el gobierno de Santi Peña aclaró que no realizará desembolso alguno. Se conforman entonces con ser miembros estándar de la Junta.
En el gobierno de Milei dijeron a LPO que esperan que Trump no quiera cobrarle a un aliado como la Argentina. Pagar la friolera de 1000 millones de dólares en un año en el que el país enfrenta vencimientos multimillonarios. Como anticipó este medio, Argentina arrancó el 2026 con un saldo a pagar de USD 57.000 millones de deuda para el próximo año y medio.
«Nos deberían eximir a nosotros», dijeron a este medio en el Ejecutivo. No descartan, de todos modos, ser beneficiados con una promoción exclusiva, como la de una línea de créditos para gozar de la suscripción premium al club de la paz de Trump. Si eso sucede, la Argentina tendría acceso a todo el material disponible para los miembros permanentes.