Carlos Rovira logró convencer a una camarista federal de continuar en su cargo después de los 75 años y se encargó de juntar 67 votos en el Senado para garantizar su nombramiento por otros cinco años.
Desde un escaño de la Cámara de representantes de Misiones, el ex gobernador Rovira expuso la influencia que no tiene ningún gobernador ni casi ningún actor político del país.
Mirta Delia Tyden se desempeñaba como vocal de la Cámara Federal de Apelaciones de Posadas. Cerca de cumplir los 75 años, la jueza había iniciado los trámites para jubilarse.
Sin embargo, a último momento, Tyden cambió de opinión y retiró el expediente. Para lograr su continuidad en el cargo debía pasar varios filtros.

Rovira es un dirigente clave para el gobierno: ayudó al oficialismo a aprobar varias leyes, entre ellas el Presupuesto.
Sin inconvenientes, Tyden consiguió que Mariano Cúneo Libarona aceptara el pedido, lo publicara en el Boletín Oficial y lo remitiera al Senado para su aprobación.
Allí Rovira logró lo impensado: sumó a 67 de los 69 senadores presentes en una de las últimas sesiones del año para conseguir la continuidad de Tyden, que seguirá en la cámara hasta 2030.