Un apagón dejó a media ciudad de Buenos Aires sin luz y se registraron cortes en varios municipios de la Provincia. El gobierno frenó los proyectos energéticos para resolver la saturación del transporte de alta tensión que tenían cerrada la inversión con China. En cambio, Toto Caputo habilitó un negocio con pilas gigantes para Nicky Caputo y Manuel Santos Uribelarrea.
La magnitud del corte fue tal que ni siquiera funciona la página del ENRE el organismo encargado de controlar el servicio eléctrico. A diferencia del apagón del 31 de diciembre, que solo afectó a los usuarios de Edesur, los cortes afectaron también a los usuarios de Edenor.
Palermo, Colegiales, Almagro, Devoto, Flores son algunos de los barrios porteños que quedaron sin luz en medio de una jornada con 36 grados.
El corte se originó tras la caída de cuatros líneas de alta tensión conectados a la subestación Morón de Edenor.
El problema de fondo sigue siendo la falta de inversión especialmente en el segmento de transporte, a pesar de los fenomenales aumentos autorizados por el gobierno de Milei. Además, la administración nacional frenó los proyectos AMBA I y AMBA II, que tenían cerrada la inversión con China.
El acuerdo estaba firmado y el crédito de 790 millones de dólares estaba listo, pero Milei lo congeló por una cuestión geopolítica. En lugar de priorizar esa inversión clave, el gobierno armó un negocio con pilas gigantes a medida de Nicky Caputo y Manuel Santos Uribelarrea.
Las pilas gigantes podían inyectar 677 MW para sumar al sistema eléctrico, pero recién en el verano del 2027. La decisión llegó en septiembre de 2025, en la antesala de un verano con líneas de transmisión al límite.
El problema de las pilas es el precio. Lo que se pagará por la energía de estas «pilas gigantes» más que duplica el costo promedio del sistema. Pasará de los 70 dólares por mega a más de 150 dólares. Una diferencia difícil de explicar.
De acuerdo a la información publicada en la resolución del ENRE, a partir de enero el costo de la distribución de Edenor se incrementa un 2,31% respecto de diciembre, mientras que para Edesur la suba alcanza el 2,24%.
El impacto podría ser más fuerte ya que el gobierno también habilitó un incremento del precio mayorista de la energía: el PEE aumenta un 3,88%.