El Frente Renovador profundiza su estrategia para reconstruir la unidad del peronismo tras las últimas derrotas electorales, al mismo tiempo que impulsa una ambiciosa reforma tributaria y acompaña el debate sobre cambios en el mercado laboral. Con foco en ampliar el espacio y en formar nuevos dirigentes, el sector liderado por Sergio Massa intenta posicionarse como alternativa frente al gobierno de Javier Milei.

El Frente Renovador transita el tramo final del año enfocado en un doble objetivo: contribuir a recomponer al peronismo luego del golpe sufrido en las elecciones de medio término y robustecer una agenda de propuestas que lo ubique como contrapeso real ante la administración de Javier Milei. Dirigentes del espacio remarcan que la oposición debe dejar atrás una postura puramente reactiva para convertirse en generadora de alternativas de gobierno. “El desafío central para 2026 es ofrecer soluciones concretas”, sostienen dentro del massismo.

A la par de esta construcción política, Sergio Massa mantuvo esta semana un encuentro con la conducción de la CGT para intercambiar miradas sobre la reforma laboral que promueve el oficialismo. Aunque aún no se conocen los detalles definitivos del proyecto, en la central sindical y en el massismo observan con preocupación posibles modificaciones como la extensión de la jornada de trabajo, el fraccionamiento de las licencias, la reducción salarial, cambios en las indemnizaciones y límites a las horas extra.

Desde el espacio renovador insisten en que cualquier discusión sobre modernización laboral debe abordarse junto a los costos tributarios que enfrentan las empresas. También señalan que las transformaciones tecnológicas —desde el avance de la inteligencia artificial hasta la robotización— requieren replantear los convenios y garantizar la protección de los trabajadores. “Hay que actualizar el sistema laboral sin perder derechos y volver a acercar a la sociedad a las organizaciones sindicales”, enfatizan.

Otro eje clave del trabajo hacia 2026 es la elaboración de un proyecto de reforma tributaria integral y de una nueva ley de coparticipación federal que permita revisar la distribución de recursos entre Nación y provincias. En el massismo critican que las modificaciones impositivas del gobierno favorecen principalmente a los sectores de mayor poder económico, mientras las familias con menores ingresos no encuentran alivio. Por eso afirman estar desarrollando una propuesta “sólida y alternativa”.

La unidad en disputa

En paralelo, el reordenamiento del peronismo continúa siendo un desafío. Dentro del Frente Renovador reconocen que la convivencia entre el sector que responde a Cristina Fernández de Kirchner y el que acompaña a Axel Kicillof atraviesa tensiones que dificultan la articulación. En ese contexto, Massa intenta mantener un equilibrio y destacan su rol en la aprobación del paquete fiscal bonaerense como gesto de unidad.

El massismo sostiene que el camino hacia adelante requiere ampliar el espacio político, sumar actores del campo nacional y sostener una propuesta programática que convoque a distintos sectores sociales. Junto con esto, subrayan la importancia de fomentar nuevos liderazgos, mencionando particularmente a las diputadas electas Jimena López y Marina Salzmann.

Pese a los avances, reconocen que aún falta organización interna y una conducción política ordenadora. “Hay que unificar criterios y abrir el diálogo con todos”, repiten en el espacio, donde destacan que, a pesar de las diferencias, en los principales ámbitos de decisión se logró mantener cohesión.

El diagnóstico final es contundente: en un país donde el ausentismo electoral se impone como primera fuerza, consideran indispensable construir una alternativa con capacidad real de representación. Con esa premisa, aseguran, trabajan rumbo al 2026.