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La CGT acelera definiciones y evalúa convocar a un paro nacional ante el avance de la reforma laboral

La conducción de la central obrera analiza una medida de fuerza para el día en que la Cámara de Diputados trate el proyecto impulsado por el Gobierno. El debate interno gira en torno a la modalidad del paro, su duración y la posibilidad de acompañarlo con movilizaciones.

La Confederación General del Trabajo (CGT) se encamina a tomar una decisión clave en medio del avance parlamentario de la reforma laboral que ya obtuvo media sanción en el Senado. La conducción sindical convocó a una reunión de carácter urgente para definir si impulsa un paro nacional coincidente con el tratamiento del proyecto en la Cámara de Diputados, previsto para esta semana.

El encuentro del consejo directivo se adelantó ante el acelerado cronograma legislativo y el creciente malestar de los gremios por el contenido de la iniciativa. Desde la conducción cegetista, el cosecretario general Cristian Jerónimo señaló que existen acuerdos suficientes dentro de la organización para avanzar con una medida de fuerza, al considerar que las propuestas sindicales no fueron contempladas durante el debate legislativo.

La posibilidad de una huelga general comenzó a ganar fuerza tras la aprobación en el Senado sin las modificaciones que sectores sindicales esperaban. Hasta ese momento, el sector más dialoguista de la central había apostado a mantener negociaciones con el oficialismo y evitar una confrontación directa. Sin embargo, el resultado del debate parlamentario terminó unificando posiciones en torno a la necesidad de expresar rechazo a la iniciativa.

Debate interno y diferencias estratégicas

Dentro de la CGT conviven posturas distintas respecto de cómo encarar el conflicto. Mientras algunos dirigentes promueven un paro de 24 horas acompañado por movilizaciones al Congreso, otros plantean una medida más acotada —por ejemplo, de 12 horas— que facilite la participación en protestas sin paralizar completamente la actividad económica.

El equilibrio entre ambas posiciones será uno de los ejes de discusión del encuentro. La conducción sindical también evalúa coordinar acciones con otros espacios gremiales, como el Frente de Sindicatos Unidos y las dos CTA, con el objetivo de evitar protestas fragmentadas y fortalecer la visibilidad del reclamo.

Los puntos cuestionados de la reforma

El proyecto impulsado por el Gobierno incluye modificaciones estructurales en el régimen laboral. Entre ellas se destacan cambios en el sistema de indemnizaciones, la implementación de un esquema de “banco de horas” que permitiría reorganizar la jornada laboral y nuevas regulaciones sobre el derecho de huelga en servicios considerados esenciales.

Además, sectores sindicales y organizaciones sociales cuestionan la reducción de ingresos durante licencias por enfermedad, ya que la iniciativa contempla porcentajes salariales menores durante esos períodos.

Desde el oficialismo, en cambio, se sostiene que la reforma busca modernizar el mercado laboral, reducir la informalidad y generar condiciones más favorables para la contratación de trabajadores.

Próximos pasos

Mientras la Cámara de Diputados avanza con el tratamiento en comisiones y el oficialismo busca un debate rápido para convertir el proyecto en ley, la CGT también analiza una estrategia judicial en caso de aprobación. Entre los puntos que podrían ser cuestionados ante los tribunales figuran el nuevo esquema indemnizatorio, las modificaciones en la jornada laboral y las limitaciones al funcionamiento de asambleas sindicales.

La definición del paro, que podría conocerse en las próximas horas, marcará el tono del conflicto sindical en una semana clave para el debate laboral y político del país.

 

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