Tras una extensa sesión y con respaldo de bloques opositores dialoguistas, la Cámara alta aprobó el proyecto impulsado por el Poder Ejecutivo. La iniciativa obtuvo 42 votos afirmativos y 30 negativos, sin abstenciones, y ahora deberá ser debatida en Diputados.
La Cámara de Senadores aprobó la media sanción del proyecto de reforma laboral promovido por el Gobierno nacional, luego de una extensa jornada parlamentaria que se prolongó durante más de doce horas. La iniciativa reunió 42 votos a favor y 30 en contra, sin abstenciones, configurando el primer logro legislativo relevante del oficialismo en lo que va del año.
El resultado reflejó un esquema de apoyos que excedió al bloque gobernante. Además de los senadores de La Libertad Avanza, acompañaron legisladores del PRO, la Unión Cívica Radical, sectores del peronismo no alineado y representantes de bloques provinciales. En contraposición, Unión por la Patria, Convicción Federal y otros espacios opositores votaron en rechazo al proyecto.
En verde los senadores que votaron a favor de la reforma
El oficialismo necesitaba alcanzar al menos 37 votos para obtener la mayoría simple requerida, por lo que el respaldo de fuerzas políticas externas resultó determinante para avanzar con la iniciativa. La aprobación fue precedida por semanas de negociaciones y modificaciones al texto original, que incluyeron concesiones a gobernadores y ajustes reclamados por sectores sindicales para asegurar el acompañamiento necesario.
Durante el debate, el proyecto fue presentado como una herramienta destinada a modernizar el sistema laboral y promover la generación de empleo formal. Desde el Gobierno sostuvieron que los cambios buscan reducir costos laborales, simplificar regulaciones y favorecer la inversión productiva. Sin embargo, sectores opositores cuestionaron la propuesta al considerar que podría implicar un retroceso en derechos laborales históricos.
El tratamiento legislativo se desarrolló en un clima de fuerte tensión política y social, con movilizaciones sindicales en las inmediaciones del Congreso y fuertes cruces discursivos dentro del recinto. El proyecto continuará ahora su recorrido parlamentario en la Cámara de Diputados, donde el oficialismo deberá nuevamente negociar apoyos para lograr la sanción definitiva.
Analistas políticos coinciden en que la media sanción representa no sólo un avance legislativo sino también un mensaje político sobre la capacidad del Ejecutivo para construir acuerdos parlamentarios en un escenario de minoría propia.

