Los hospitales y sanatorios privados de la Patagonia suspendieron la atención a afiliados de PAMI porque dejaron de pagarles. Denuncian que Toto Caputo tiene pisados los subsidios y que los convenios están un 60% atrasados contra la inflación.
Para cuidar el déficit fiscal, Caputo empezó a ajustar. Retrasó la implementación del nuevo IPC que hubiera obligado a un aumento a jubilados y también frenó subsidios.
En la Patagonia las instituciones privadas de salud denuncian que los convenios con el PAMI tienen un 60% de atraso frente a la inflación de los últimos dos años. Aseguran que con las prácticas de urología a jubilados pierden plata.
«Los gastos que tienen las prácticas de urología son más altos de los que nos paga PAMI. No es que son poco rentables, directamente perdemos plata», dijo una fuente del sector.
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Por el momento la restricción de clínicas, sanatorios y hospitales contempla las consultas, prácticas ambulatorias y cirugías programadas, pero podría extenderse si no hay respuesta a los reclamos.
PAMI paga con tres meses de retraso, pero en enero dejaron de girarle dinero a las instituciones. «Extraoficialmente nos explican que Economía no les da el subsidio para pagarnos», explicaron a LPO.
En promedio, la atención a afiliados de PAMI significa entre el 30 y el 40% de la facturación de las instituciones privadas de la Patagonia. «El atraso en los cobros termina impactando en todo el sistema: personal de salud, proveedores», dijeron.
En los últimos dos meses, PAMI dejó de pagar las prácticas ambulatorias y consultas. Sumado al atraso en los módulos que se cobran por las diferentes prestaciones, la situación se volvió muy compleja. A pesar de que las instituciones le habían advertido de las medidas al director del PAMI, no hubo respuesta de Esteban Leguizamo.
«La situación es sumamente grave, necesitamos una respuesta urgente que permitan la continuidad del servicio», dijeron a LPO.

