El economista presentó su renuncia este lunes. Su salida se produce luego de la actualización metodológica del Índice de Precios al Consumidor, que comenzará a reflejarse en los próximos informes oficiales.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) atraviesa un cambio en su conducción. Marco Lavagna formalizó este lunes su dimisión como director del organismo, según confirmaron fuentes internas. La decisión se conoció días después de la implementación de una nueva canasta de consumo para el cálculo del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que comenzará a impactar en los datos correspondientes a enero.

De acuerdo con lo informado desde el propio Instituto, la renuncia fue comunicada por Lavagna al interior del organismo durante la jornada. El economista había asumido la conducción del Indec en diciembre de 2019, al inicio del gobierno de Alberto Fernández, y logró sostener su cargo tras el cambio de signo político en 2023, con la llegada de Javier Milei a la presidencia, respaldado por un perfil técnico y de gestión.

En el corto plazo, la conducción del organismo quedará a cargo de Pedro Ignacio Lines, actual subdirector, quien asumirá de manera transitoria mientras se define su reemplazo definitivo.

A través de una carta dirigida a los trabajadores, Lavagna explicó que su decisión llega luego de “seis años de trabajo intenso y grandes desafíos”, período en el que destacó avances en la calidad de las estadísticas públicas y en el fortalecimiento del sistema estadístico nacional. En ese mensaje, subrayó el rol del personal del Indec como principal sostén institucional y remarcó la necesidad de seguir adaptando el organismo a las demandas económicas y sociales actuales.

El exfuncionario también expresó su expectativa de que en el futuro se actualice el marco normativo que regula el funcionamiento del Indec y manifestó su disposición a seguir colaborando en la defensa del organismo, aun fuera de la gestión formal.

Si bien Lavagna no explicitó los motivos de su renuncia, fuentes gremiales la vinculan al contexto de congelamiento salarial que atraviesa la administración pública nacional. Desde distintos sectores se advierte que la falta de actualización de los ingresos dificulta la permanencia de cuadros técnicos, situación que ya derivó en varias dimisiones en áreas sensibles del Estado.