El sindicato ferroviario condiciona la continuidad del servicio a una mejora salarial. El resultado de una reunión clave definirá si avanza la medida de fuerza.

El conflicto salarial en el sector ferroviario volvió a escalar y podría derivar en un paro de trenes a nivel nacional este jueves. El gremio La Fraternidad, que nuclea a los conductores, advirtió que analiza interrumpir el servicio si no hay avances concretos en la negociación paritaria con las empresas del sector.

La advertencia surgió luego del rechazo sindical a la última propuesta empresarial, que ofrecía apenas un 1% de incremento salarial correspondiente al mes de enero. Desde el sindicato consideraron insuficiente la oferta y remarcaron la pérdida sostenida del poder adquisitivo de los trabajadores.

La definición sobre una eventual huelga quedará supeditada al encuentro previsto para este lunes. Fuentes gremiales indicaron que, si no se alcanza un acuerdo, La Fraternidad difundirá un comunicado oficial anunciando la medida de fuerza.

El secretario general del sindicato, Omar Maturano, ya expresó su oposición tanto al porcentaje ofrecido como al rumbo general de las políticas laborales impulsadas por el Gobierno nacional. Además, señaló que los salarios ferroviarios acumulan una caída de entre el 35% y el 38% frente a la inflación real.

En paralelo al conflicto abierto, el gremio cerró recientemente un acuerdo con las empresas FEPSA, NCA y Ferrosur. Ese entendimiento contempla una recomposición cercana al 18%, a pagarse en tres etapas: un 4% en enero, un 6% en febrero y el tramo restante en marzo, junto con sumas no remunerativas durante los dos primeros meses. Las partes pactaron una nueva revisión para el 15 de abril, con el objetivo de concluir el período paritario.

Mientras tanto, la expectativa está puesta en la reunión del lunes, que será determinante para saber si el conflicto se profundiza y afecta el funcionamiento del sistema ferroviario en todo el país.