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40 años de lucha en el barrio 22 de Enero: reclamos por tierra, escrituras y dignidad

La comunidad de Ciudad Evita conmemoró cuatro décadas de historia con una movilización que expuso las deudas pendientes en materia de vivienda, infraestructura y derechos básicos. El sacerdote Daniel Echeverría advirtió sobre el avance de la pobreza, el consumo y el abandono estatal.

El barrio 22 de Enero, en Ciudad Evita, cumplió 40 años desde aquella toma de tierras que dio origen a una comunidad marcada por la organización vecinal y la ausencia del Estado. La celebración incluyó una “Caravana por la Dignidad”, donde vecinos de distintas barriadas reclamaron por asfaltos y escrituras, demandas que siguen sin respuesta tras décadas de espera.

La movilización del sábado 24 reunió a habitantes de los barrios Un Techo para Todos, Tierra y Libertad, Gauchito Gil, 28 de Octubre y 21 de Marzo. El recorrido culminó con un acto comunitario en el que se reafirmó la consigna de “tierra, techo y trabajo” como bandera de lucha.

Acompañamiento político e institucional

El aniversario contó con la presencia del ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, y del diputado provincial Facundo Tignanelli, entre otros dirigentes. El intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, envió una carta en la que destacó el esfuerzo colectivo de los vecinos y el valor de la organización popular en la construcción de una comunidad más justa.

La voz de la iglesia y la deuda democrática

Daniel Echeverría, párroco solidario de la Parroquia Enrique Angelelli y Mártires Riojanos y Vicario General de la Diócesis de San Justo, señaló que la situación actual refleja un deterioro profundo: “Nuestros barrios están detonados de pobreza y consumo, sin derecho a la tierra y al trabajo”. El sacerdote recordó que los terrenos pertenecen al Instituto de la Vivienda de la Ciudad de Buenos Aires y que aún no se concretó la transferencia a la Provincia y al Municipio para avanzar con la escrituración. “A 40 años, esta sigue siendo una deuda terrible de la democracia”, subrayó.

Barrios en la misma situación

El reclamo no es exclusivo del 22 de Enero. Otras zonas como las llamadas “tiras de Villegas”, el barrio 28 de Octubre y el 21 de Marzo enfrentan idénticas dificultades. Todos ellos son considerados “hijos del 22 de Enero”, asentamientos que surgieron bajo condiciones similares y que aún esperan respuestas concretas.

Ejemplos de avances

En contraste, el barrio 17 de Marzo logró avances significativos: se encuentra en proceso de escrituración, con obras de asfaltado y viviendas en marcha gracias a la gestión provincial y al acompañamiento de la iglesia. Para Echeverría, este ejemplo demuestra que “cuando se quiere, se puede”.

Una realidad social alarmante

La falta de empleo y el avance del narcotráfico agravan la situación en las barriadas. El consumo de drogas, la violencia y la inseguridad forman parte de un entramado que golpea especialmente a los jóvenes. “La salida es colectiva, la comunidad organizada es la que nos puede sacar de esto”, afirmó el sacerdote, quien cuestionó la ausencia de políticas nacionales sostenidas y el abandono de los barrios en situaciones críticas.

Crítica al adormecimiento social y político

Echeverría también advirtió sobre la falta de reacción frente a la reforma laboral y la influencia de los medios hegemónicos, que responsabilizan a los sectores populares de su propia situación. “Nos hacen creer que es una estupidez soñar con dignidad, con asfalto, con derechos básicos asegurados”, expresó. Además, señaló que los partidos políticos están ausentes y que se instaló en la conciencia social la idea de que la política es sinónimo de corrupción, lo que alimenta el desencanto y el clasismo.

El aniversario del barrio 22 de Enero no solo fue una celebración de la resistencia y la organización comunitaria, sino también un recordatorio de las deudas pendientes en materia de vivienda y derechos básicos. La voz de sus vecinos y referentes sociales insiste en que la salida es colectiva y que, tras cuatro décadas de lucha, aún queda mucho por conquistar.

Fuenta: tiempoar.com.ar

 

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