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Duro comunicado de la Iglesia: «En la mayoría de los barrios de La Matanza el protocolo de Covid no funciona»

En un comunicado firmado por el obispo Eduardo García en conjunto con sacardotes de la Diócesis de San Justo, la iglesia alerta sobre la poca presencia del Estado para afrontar la emergencia en barrios populares.

La Matanza, por su densidad poblacional y por la gran cantidad de barrios populares que hay en el distrito, es una de las zonas más golpeadas por el avance de la pandemia.

Frente a una situación que preocupa, los curas villeros de La Matanza publicaron un duro comunicado reclamando que el Estado tenga más presencia territorial y se articulen instrumentos para responder ante la emergencia.

La carta, titulada “El drama del COVID-19 en los barrios populares de La Matanza”, está firmada por el obispo de esa localidad, Eduardo García, y por once curas que conducen las parroquias de la zona.

“Como sacerdotes de la Diócesis de San Justo que vivimos y trabajamos en las villas y barriadas de Matanza, vemos cada vez con más urgencia la necesidad de que exista un Estado inteligentemente presente y dialogando con la comunidad organizada para responder a la emergencia producida por la pandemia”, comienza el escrito.

 

En el comunicado los sacerdotes enumeras 10 reclamos puntuales:

1. Los teléfonos oficiales no dan respuestas.

2. Los traslados no se dan a tiempo.

3. Las personas que esperan resultados vuelven a sus hogares y no a lugares de aislamiento.

4. Los resultados llegan demorados.

5. Muchas personas con Covid confirmado vuelven a sus casas que no son lugares apropiados para el aislamiento (falta de agua y cloacas, hacinamiento, precariedad edilicia, etc.).

6. Muchos están en situación de calle o ya no pueden sostener el pago de alquileres.

7. No se da un seguimiento regular de los casos de aislamiento.

8. Muchas de las personas que son contactos estrechos no cuentan con el acompañamiento requerido.

9. Hay poca presencia del Estado ayudando a que se cumpla con el distanciamiento social, el uso del barbijo, las reuniones en espacios públicos, etc.

10. No se conoce la cantidad de personas con Covid positivo en nuestros barrios. Sin esa información es imposible recalibrar todo el trabajo comunitario que hacen nuestras comunidades.

Para finalizar el obispo puso foco en la necesidad de tener presencia del estado en los barrio “No basta una intervención estadocéntrica que cree poder solucionar todos los problemas directamente y sin otros actores locales, así como tampoco alcanza con comunidades que se organicen sin el acompañamiento del Estado».

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