Otra nueva agresión se suma a los numerosos hechos delictivo que sufren los chóferes de los colectivos

Esta vez, se trato del ataque a un chófer de la línea 622.

Todo sucedió cuando un grupo de pasajeros comenzaron a tocar el timbre de descenso en una calle en la que no había parada, por lo que el chófer habría respondido: «Si queres llevate el timbre a tu casa, pero aca no podes bajar».

En la parada siguiente, uno de ese grupo se acercó al chofer y lo agredió con una botella.

El chófer debió recibir algunos puntos de sutura. Se desconoce si se realizará algún tipo de medida de fuerza.

Ampliaremos

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