Tras varios años de lo que él llama «un accidente», Fernando, ex jugador de Argentinos Juniors, sigue con su rehabilitación y se concentra en la integración que realiza su club.
Para Cáceres la madrugada del 1 de noviembre de 2009 fue la madrugada en la que su vida cambió. Fue todo tan rápido que no pudo percibirlo. Lo único que recuerda es que se despertó en la cama de un hospital.
Fue baleado por un grupo de menores que quisieron robarle el auto en Ciudadela. Allí perdió el ojo derecho debido a un balazo y su cuerpo quedó a merced de un respirador artificial.
Tuvo varios avances gracias a los tratamientos de rehabilitación que continúan y su recuperación sigue.
En 2013 luego de sufrir otro asalto en Ramos Mejía tuvo un retroceso. Pero después de dos hechos de inseguridad, en el que uno casi termina con su vida, Cáceres, lejos del rencor, apuesta porque las cosas mejoren y creó su propio club inclusivo.
Futbol Club (FCFC), cuyo objetivo es sacar a los chicos de la calle, incentivandolos desde el deporte.
El club está ubicado en Ciudad Evita, partido de La Matanza.
Fernando dice que lo que le ocurrió «fue sólo una equivocación de ellos y nada más. Son consecuencias de una ausencia del Estado», también expresa que aquello sólo lo hizo más fuerte y que hoy entiende que FCFC surgió por una «desgracia».