Así lo dijo el titular de la Diócesis de Gregorio de Laferrere, Gabriel Barba. Además, explicó que, por estas horas, se encuentran realizando distintas tareas para sobrellevar las necesidades de los más afectados junto a Defensa Civil, Bomberos, Caritas y la Municipalidad.

En diálogo con el programa Cinco Minutos Más, de Radio Universidad, el obispo de Gregorio de Laferrere, Gabriel Barba, se refirió a los trabajos que se están realizando para colaborar con los vecinos afectados por el temporal. “Las inundaciones anteriores nos han enseñado a trabajar en conjunto”, expresó.

“Desde el sábado, ya estábamos trabajando todas las organizaciones como Defensa Civil, Bomberos, Caritas, la Municipalidad, y, en conjunto, fuimos armando una pequeña estructura interna de emergencia a la que llamamos MAGRE que, en cuanto aparece una circunstancia como esta, se activa con los referentes de cada lugar y armamos una especie de mapeo de la situación”, señaló.

«Desde el sábado, ya estábamos trabajando todas las organizaciones», recordó Barba.

Tras esto, se procede a socializar la información para que cada uno de los órganos que componen el comité pueda trabajar de manera articulada. “Aquí hay que sacarse el sombrero con mucha gente porque, a pesar del fin de semana largo, mucha gente dejó su descanso para trabajar exclusivamente en esto”, resaltó.

“Ayer (por el lunes), junto con el Municipio, hemos repartido aproximadamente unas 10.000 viandas. Y, para hoy, estaban preparando otro sistema de viandas calientes. Ayer, recibimos una colaboración importante de supermercados Coto, con una gran cantidad de productos de limpieza, y esto nos va servir para poder darle a la gente que ya está regresando a sus casas”, añadió.

En relación a los barrios más afectados, Barba señaló que se trata de las zonas que están en los márgenes del río: “Por ejemplo los barrios Don Juan, ubicado en el fondo de Gregorio de Laferrere”. “De hecho, el agua ahí sigue subiendo, y la gran preocupación de ayer era que el pronóstico para hoy indicaba sudestada. Yo estuve ayer en el barrio Esperanza, de Virrey del Pino, y, literalmente, el agua me llegaba hasta la cintura”, concluyó.

Fuente El 1 Digital