Del local de Casanova se llevaron toda la mercadería. Su dueña, Gabriela Molina, consiguió las filmaciones de una cámara de monitoreo, las subió a Facebook, y la ayuda que recibió le permitió volver a trabajar.

Una zapatería del barrio Atalaya de Isidro Casanova que fue desvalijada logró reabrir gracias a la solidaridad de más de 80 comerciantes de las inmediaciones, que realizaron distintos aportes.

Gabriela Molina abrió el local denominado Crazy en Cristianía 1516 entre La Paz y Arribeños en julio, continuidad de Crazy Shoes Atalaya, que funcionó durante 12 años a dos cuadras, en Cristianía 1664.

Pero el martes 10 de setiembre, cuando llegó al local junto a su esposo, se encontró con el peor panorama: cerraduras y candados rotos, la puerta abierta, y en el interior, cajas desparramadas sin su contenido: habían desaparecido 500 pares de zapatos, carteras, zapatillas, sandalias, ojotas -de primeras marcas- y un Smart TV.

Una cámara de monitoreo a la que pudieron acceder permitió saber qué había ocurrido: una pareja de edad mediana llegó a las 2.40 de la madrugada, se tomó su tiempo para romper los candados y cerraduras, y luego procedió a llevarse la mercadería en alrededor de 20 bolsas de consorcio, en un Ford Focus color gris, que estacionaron sobre la vereda, y con el que partieron a las 6.40: cuatro horas fue el tiempo que les insumió el robo.

Fuente Diario Popular